COVID-19, control de la temperatura y protección de datos

La desescalada del estado de alarma provocada por el COVID-19 nos lleva a muchas empresas al registro de datos de salud, como por ejemplo la temperatura corporal. Se tiene que tener en cuenta que esta información corresponde a datos de categoría especial en el entorno de la protección de datos.

Los aspectos a tener en cuenta son:

Medidas sanitarias

  • La decisión de las medidas sanitarias a aplicar tienen que estar definidas por el servicio de prevención en base al análisis de riesgo necesario para garantizar la salud de los trabajadores.
  • La ley de protección de datos no tiene que ser un obstáculo para las medidas que se adopten en contra de la pandemia del coronavirus, según detalló el Comité Europeo de Protección de Datos.
  • La realización de las medidas sanitarias se recomienda que sean llevadas a cabo por parte del personal sanitario.

Control de temperatura corporal

Se recomienda disponer de un protocolo acordado con el servicio de prevención de incluya quién, como y donde se realizará el control; así como, la forma de actuar en todos los casos que se puedan plantear.

En caso de controlar la temperatura corporal:

  • Para respetar el derecho a la intimidad, dignidad y confidencialidad se recomienda realizarlo en un lugar privado.
  • Se recomienda no registrar los valores, excepto en los casos que sean necesarios si se pueden derivar acciones legales.
  • Se recomienda disponer de aparatos sensibles y homologados que permitan exactitud en los datos.
  • Las personas que realicen la toma de temperatura tienen que conocer y respetar el protocolo establecido por la empresa, que incluye la garantía de confidencialidad.
  • La gestión de estos datos solo pueden ser utilizados durante el control de la crisis sanitaria.
  • En el caso de utilizar una cámara térmica se debe tener en cuenta los principios de utilidad y proporcionalidad a parte de los anteriores.

Los puntos a actualizar en la gestión interna de protección de datos son, entre otros:

– Actualización del registro de actividades con la nueva tipología de datos.

– Actualización del análisis de riesgo correspondiente al nuevo tratamiento de datos y a las nuevas tecnologías y medios utilizados.

– Actualización de los protocolos que se puedan ver afectados, como por ejemplo el correspondiente al cumplimiento de los derechos de los afectados.

– Informar a las personas de las cuales se miden los datos, por ejemplo disponiendo de un cartel informativo.

– Actualización de la política de privacidad que incluya la toma de temperatura corporal.

– Formar a todo el personal involucrado en el tratamiento de estos nuevos datos.

Recordar en todos los casos de respetar los derechos y libertades de las personas así como el derecho a la salud.

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