Actualidad Laboral | Septiembre 2020

Prórroga de ERTES vinculados al COVID 19

Las modalidades de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) vinculadas al Covid 19, inicialmente aprobadas por el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, actualmente tienen su vigencia prorrogada hasta el 30 de septiembre de 2020, de acuerdo con lo previsto en el Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de Junio. Recordamos que esta normativa permite la tramitación de ERTES de suspensión de contratos de reducción de jornada en condiciones diferentes a las habituales, tanto por la composición de las partes negociadoras, como por la duración de la tramitación, la justificación de la fuerza mayor en las restricciones vinculadas a la pandemia, así como las excepciones de cuotas a la Seguridad Social que pueden aplicar las empresas, siempre que se mantenga el cumplimiento de los requisitos establecidos, entre ellos el mantenimiento de la ocupación durante 6 meses.


Se prevé que en la mesa de diálogo social (formada por el ejecutivo central, patronales y sindicatos) se alcance un nuevo acuerdo para hacer efectiva una nueva prórroga de los ERTES vinculados al Covid 19. Se desconoce, de momento, el alcance de esta prórroga en diferentes aspectos: para qué sectores, hasta qué fecha y en qué condiciones. Emitiremos una nota informativa específica tan pronto como se publique esta nueva normativa.

Posible recargo de prestaciones si el Covid 19 se considera contingencia profesional y existe falta de medidas de seguridad

La Dirección del Organismo Estatal de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha emitido recientemente una nota informativa en la que recuerda la posibilidad que las patologías que padezca una persona trabajadora derivadas de la exposición al Covid 19 puedan ser consideradas como a contingencia profesional y la procedencia del recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad.
En primer lugar, se debe aclarar que la consideración de contingencia profesional de las patologías vinculadas al Covid 19 no es automática, sino que será necesario constatar que el contagio se ha producido en el lugar de trabajo o en ocasión de la prestación de servicios, y que sea la causa exclusiva. No se debe confundir, pues, esta consideración de contingencia profesional a todos los efectos con el tratamiento de las incapacidades temporales derivadas del Covid 19, como asimiladas a accidente de trabajo exclusivamente a efectos del pago de la prestación económica de la Seguridad Social.

En este sentido, son los Servicios de prevención de los que tienen que hacer un estudio detallado de cada caso, en función de la naturaleza de las funciones que efectúan los trabajadores y proceder a la adaptación de las funciones que consideren necesarias.

Así pues, sólo en caso que el contagio de Covid 19 haya tenido como a causa exclusiva el trabajo podrá considerarse que existe una contingencia profesional. Se debe recordar que la competencia para determinar si una contingencia es común o profesional recae en el INSS, que en el procedimiento de determinación de contingencia puede solicitar informe a la Inspección de Trabajo.

Sólo si se cumple este requisito previo de que una contingencia causante de prestaciones económicas de la Seguridad Social se determina que es profesional habrá la posibilidad de imposición de un recargo de prestaciones, por lo que será necesario también que se concluya que dicha contingencia ha estado causada por el incumplimiento empresarial de las medidas de seguridad y salud en el trabajo. En este sentido, las actuaciones de la Inspección de Trabajo de comprobación de las circunstancias en las que se produce una contingencia profesional, con el objeto de que los funcionarios inspectores elaboren un informe de propuesta de recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad, se llevará a cargo siguiendo los procedimientos ordinarios de la actuación inspectora en casos de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.

En conclusión, para minimizar el riesgo de un posible recargo de prestaciones, por contagio de Covid 19 en el trabajo, resulta imprescindible que las empresas y organizaciones apliquen y hagan un correcto seguimiento de las medidas de prevención de riesgos laborales, entre ellas las previstas expresamente por los centros de trabajo al artículo 7 del Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de Junio, que en síntesis prevén la correcta ventilación, limpieza y desinfección de los puestos de trabajo, poner a disposición de las personas trabajadoras geles hidroalcohólicos o desinfectantes, agua y jabón, así como los EPIs adecuados (mascarillas), adaptar la organización y los turnos de trabajo para garantizar una distancia mínima interpersonal de 1’5 metros, evitar la coincidencia masiva de personas tanto trabajadores/as como clientela o usuarios, y la potenciación de la prestación de servicio en régimen de teletrabajo cuando sea posible para la naturaleza de la actividad laboral.

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